Arte y gastronomía en Madrid (parte 2)

Continuamos con la crónica de una Semana Santa muy gastronómica en Madrid.

En la primera parte  hablamos de “El Rodizio”, de la Taberna de los Huevos de Lucio y del Mercado de San Miguel entre otras curiosidades. Tras nuestra visita al Mercado fuimos caminando a la zona de Sol para tomar un café. Por el camino pasamos por una pastelería de mucha solera, la confitería “El Riojano”. Allí tenían expuestos los dulces típicos de Semana Santa y de Pascua como las cocas, las torrijas y los huevos de chocolate. Y sin olvidar los pasteles y la bollería tradicional que lucían espléndidos en esas vitrinas. Muy tentadores. Como estábamos más que saciados de la Taberna de Lucio pasamos de largo pero nos apuntamos el sitio para la próxima visita a Madrid.

Pastelería el Riojano

monas de pascua  tartas y torrijas  Madrid en primavera II

Entonces decidimos irnos hasta Tribunal donde se encuentra el Museo del Romanticismo. A los que, como a mí, os gusten las películas de época os encantará esta casa museo ubicada en un palacio de estilo neoclásico construido en 1776. Durante el itinerario te puedes hacer una idea de cómo era la vida en esa época ya que las estancias mantienen el mobiliario y la decoración originales y también hay colecciones de objetos que hacen referencia a los gustos y hábitos sociales del momento.

Museo del romanticismo  Café del Jardín

Una de mis salas favoritas es el cuarto de juegos de los niños donde hay colecciones de soldaditos de plomo del siglo XIX, así como casas de muñecas, cromos y otros juguetes de la época. En la última sala tienen una curiosa maqueta del palacio en la que, si te acercas a algunas de la ventanitas podrás ver, cual voyeur, escenas de la vida de la época representadas por unos audivisuales hechos con hologramas que le dan un toque algo fantasmagórico pero  muy original.

Soldaditos de plomo  cromos y puzzles de cubo

La guinda de la tarde fue la visita a su cafetería tras completar el itinerario de la casa museo. Yo me enteré de la existencia de este Café en el blog de Ari Bradshaw y cuando vi la web y la página de facebook del Café del Jardín, que así se llama, no me lo pensé dos vaces. Había que visitarlo. Así que nada más llegar nos apresuramos a asegurarnos una de las 4 ó 5 mesitas que tienen en el patio y nos dispusimos a decansar y a disfrutar de una merienda a base de té y tartas caseras. ¡Qué delicia! Es como si estuviéramos en un libro de Jane Austin tomando el “afternoon tea”. Fue una experiencia relajante y romántica. Muy recomendable para parejas que aún se están conociendo.

café del jardín  café del jardín merienda

La selección de tartas ese día era amplia (tarta de moka, plum cake, tarta de queso…). Marco se pidió una porción de tarta de vainilla cuyo aspecto no podía ser más coqueto. El bizcocho era de color frambuesa y estaba cubierto de frosting blanco y coronado por uvas frescas. A mí me cautivó la tarta de calabacín, gengibre, cubierta de icing de limón. Una combinación de sabores original pero que funciona a la perfección.

Tartas café del jardín  tartas café del jardín II

Y así concluimos la ruta del sábado ya que por la tarde habíamos quedado y por la noche estábamos exhaustos así que nos recogimos tempranito.

El domingo hizo un clima regular así que decidimos visitar el Museo Thyssen-Bornemisza. Yo me enteré que había una exposición sobre el impresionismo (sobre paisajes y pintura al aire libre) y como además no conocía la colección permanente del museo optamos por pasar medio día allí. Y es que el Thyssen requiere su tiempo. Cuenta con una increíble selección de obras, principalmente pictóricas de casi todas las edades. Me quedé impresionada y me prometí a mí misma que volvería con más tiempo ya que me supo a poco estar sólo unas horas. He aquí algunos de los cuadros que más me gustaron de la colección permanente.

Museo Thyssen

Museo Thyssen II  museo Thyssen III  museo thyssen IV  Museo Thyssen V

A los que os guste el impresionismo podéis visitar esta exposición hasta el 12 mayo y además hay otra en la Fundación Mapfre que también merece mucho la pena. Esta no la puede visitar. Me quedé con las ganas. Los que viváis en Madrid o penséis visitarla en breve, os recomiendo que os paséis. Estará abierta hasta 22 abril.

Para almorzar fuimos a un restaurante indio de barrio, el Bombay Palace. La verdad es que yo tengo unos estándares muy altos en cuanto a comida india y paquistaní. No estuvo mal pero tampoco es un sitio al que merezca la pena desplazarse desde lejos para probarlo.

aloo paratha  tandoori mix II

Después de 5 años viviendo en Inglaterra y conviviendo con esa comunidad me he malacostumbrado a unos sabores y una calidad que aún no he encontrado en España. Seguiré con mi búsqueda hasta encontrar un digno sustituto a la comida casera y a los restaurantes de Southall y de Brick Lane de Londres pero por ahora el único restaurante de Barcelona que más o menos ha conseguido devolverme alguno de estos sabores ha sido el Bembi. Y en Madrid la verdad es que no he probado casi ninguno así que aún me queda mucho camino por recorrer pero me gustaría probar el Tandoori Station, que lo recomendaba el chef Chicote y si tenéis alguna recomendación será bienvenida.

Al lado del Bombay Palace que está en la Calle Ave María (cerca del barrio de Lavapiés) encontramos un horno también de barrio donde Marco solía comprarse napolitanas y empanadas cuando iba a visitar a su tía (que vive por ahí). Tenía tan buen recuerdo que compramos una selección para cenar esa noche.

horno kasmi

empanadas  napolitanas y trenza

La degustación de empanadas consistió en: una porción de empanada gallega, una empanada de carne picante, una de espinacas con queso y un “involtini” de mozarella, tomate y albahaca y que recordaba un poco a una calzone. De postre compramos las famosas napolitanas y una trenza de manzana y crema. De todo este “pie fest” mis favoritos fueron la empanada de cane picante, el involtini y la napolitana de chocolate. Nos quedamos con las ganas de probar las empanadas de pisto que por lo visto son las más populares así que si algún día pasáis por esa calle y veis el horno “Kasmi”, probad las de pisto, seguro que están sabrosísimas.

Al día siguiente, a petición de Marco y siguiendo su recorrido de nostalgia madrileña de cuando iba a visitar a su familia y amigos en la infancia y adolescencia, visitamos su sitio de “culto” para desayunos y meriendas…El VIPS. Si bien no es un sitio con encanto ni una joya gastronómica como los restaurantes que suele comentar en mi blog, tiene un punto de “apuesta segura” para ciertas ocasiones (como por ejemplo para llevar a tus sobrinos o amigos golosos pero que no sean supersibaritas). Marco se pidió las clásicas tortitas. Pero también las hay con fruta (que tenían muy buena pinta).

croissants french toast VIPS  tortitas VIPS

Yo probé el “croissant French toast” que consiste en cortar el croissant por la mitad y pasarlo por una mezcla de huevo, leche, azúcar y canela. A continuación se pasa por la plancha y lo sirven con sirope, fresas y plátano. Un perfecto “desayuno capricho” para empezar el día con toneladas de energía y un toque dulce.

La última mención de esta crónica es para un restaurante mexicano que me trae muy buenos recuerdos. Se llama Barriga llena y está al lado del Mercado de San Antón. Este restaurante me lo descubrió mi amiga Laura con la que conviví parte de mi experiencia Londinense. En el tiempo que estuve trabajando en el hotel Meliá White House de Londres tuve la gran suerte de conocer a gente estupenda. Mantengo el contacto con muchos de ellos pero tengo especial amistad con Lidia, Marta, Elisa y Laura. Pero es que con Laura no sólo he compartido trabajo, también he tenido la suerte de compartir piso durante aproximadamente un año. Vivir con Laura fue todo un placer porque es una persona cariñosa, agradable, discreta, divertida y una gran gourmet. Nunca olvidaré nuestras noches viendo CSI o cuando experimentaba creando cócteles para después sorprender en el Bar Longfords. Me encantaba ser conejillo de indias. Y de vez en cuando entrábamos en el portal “toptable” y elegíamos un restaurante para descubrir y nos dábamos un homenaje. Laura se volvió a Madrid para empezar un nuevo proyecto personal y yo me quedé en Londres un año más pero nada más volver, en cuanto pude, fui a visitarla. Como recordatorio de aquellos tiempos, Laura me llevó a un restaurante que me encantó, el Barriga llena.

Así que esta vez quise llevar a Marco y a su amigo José María, gaditano/malagueño afincado en Madrid, a probar sus platillos mexicanos. Jose María es uno de los mejores amigos de Marco y fue nuestro anfitrión durante nuestra estancia en Madrid así que es lo menos que podíamos hacer.

Una de las cosas que más me gusta de este restaurante es su imagen corporativa. Es muy colorida, muy kitsch y muy divertida. Sus paredes están pintadas con colores intensos y con murales de iconos mexicanos como el Chapulín Colorado. Incluso la carta está hecha con humor con platos como el “Pollo cabreado”, las “Tiras locas” o el “Atracón Ranchero”.

barriga llena III  La panza es primero II  La panza es primero  menú barriga llena

Para beber me pedí una michelada que es una bebida mexicana que se hace con cerveza (en este caso con Modelo Especial), jugo de limón, sal, alguna que otra especia y alguna salsa. Yo nunca la he preparado así que no sé la receta exacta. Sólo sé que está deliciosa, que tiene un ligero punto picante y que casa perfectamente con platos de alto contenido graso como la fuente de nachos con queso, frijoles y guacamole que comimos para empezar.

Michelada  chilaquiles

Después pedimos unos chilaquiles (totopos bañados en salsa de chile verde y acompañados por pollo deshebrado, queso y cebolla).  Y por supuesto una selección de tacos (Taco Mix). Todo para compartir.

surtido de tacos

Tortillas

La verdad es que no pudimos terminárnoslo todo. Y eso que erámos tres comensales con un gran apetito (sobre todo Marco  yo). Los tacos que probamos eran el de “Pollo cabreado” que estaba preparado con una salsa de queso cabrales, chipotle y nata; el de “Pollo Flor” que también tenía una salsa cremosa y suave con flor de calabacín y champiñón. Estas dos opciones son buenas para quien no le guste el picante ni las cosas muy especiadas (eso sí, para el pollo cabreado te tiene que gustar el queso azul). Si hubiéramos podido elegir una opción más de pollo habría sido el “Pollo con Mole” pero estábamos demasiado llenos. Porque además de estas dos variedades de tacos con pollo también tomamos tacos con cochinita pibil (mis favoritos junto con los Tacos al Pastor) y tacos de alambre de ternera. Estas dos últimas variedades fueron mis favoritas.

Estábamos tan llenos que no pudimos probar los postres pero seguro que estaban riquísimos. Ya tengo excusa para volver.

Después de este potente almuerzo nos fuimos a dar un paseo y a hacer unas compritas y en seguida llegó la hora del regreso a Barcelona. ¡Hasta la próxima, Madrid! ¡Volveremos!

5 pensamientos en “Arte y gastronomía en Madrid (parte 2)

  1. Que alegría recordar lo que vivimos juntas, yo tampoco me olvido de lo bien que lo pasábamos!!! Espero verte pronto para poder hacer un “mini remember” de esa época!!!! 🙂

  2. Pingback: Una michelada perfecta | Recetas, sabores y pasiones

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