Alta Taberna Paco Meralgo

Llevo más de dos años viviendo en el mismo barrio y aunque había pasado por delante de este bar cientos de veces nunca había entrado. Siempre que paso me fijo porque suele estar lleno y porque me recuerda un poco al ambiente de los bares de Sevilla.

Por fin el fin de semana pasado mi amiga Estefanía me convenció para que lo probara. Ella y su novio David son asiduos. Eso a nosotros nos vino de perlas porque así nos ayudarían a decidir qué pedir. Yo confieso que antes de ir investigué un poco la carta y ya había confirmado que, efectivamente, la taberna no sólo tenía aspecto de bar de Sevilla  sino que además su cocina era muy parecida también.

exterior paco meralgo  interior paco meralgo  letrero pacomeralgo mesa paco meralgo

El concepto es sencillo: raciones y tapas tradicionales de buena calidad y elaboradas con cariño y esmero. La decoración es elegante y sencilla y el servicio me pareció muy atento y profesional.

Probamos ocho tapas, que acompañamos con dos botellas de tinto y agua mineral y, por supuesto, con algún que otro postre. Los hombres empezaron tomando un montadito de Steak Tartare que ambos elogiaron efusivamente así que debía estar bueno. Yo no lo probé ya que no me motiva nada la carne cruda. A cambio Estefanía y yo tomamos un montadito de salmón ahumado que estaba delicioso.

buñuelos de bacalao  croquetas de sepia obama  montadito salmon ahumado  steak tartar

Después llegaron las tapas calientes. Empezando por los suculentos buñuelos de bacalao que no estaban para nada aceitosos. Se caracterizaban por su cremosidad y por su sabor a bacalao de verdad. Muy bueno. Y seguimos con unas croquetas de sepia, servidas con un poco de alioli que estaban a la misma altura que los buñuelos. Desde luego si vuelvo, seguro que repito de croquetas de sepia. Y además probaré los chipirones, ya que Sharon, la coordinadora de Yelp en Barcelona me los recomendó. Vi su recomendación demasiado tarde pero me lo apunto para la próxima, ya que confío muchísimo en su criterio.

A continuación empezó nuestro homenaje personal a Andalucía con tapas como tortillitas de camarones, pringá o solomillo al whisky. Hubiese sido una experiencia de teletransporte total y absoluto si la siguiente tapa hubiera sido rabo de toro…Para nuestra sorpresa había rabo de buey. ¡Impresionante! Esta fue una de mis tapas favoritas de la noche.

tortillitas de camarones  montadito pringa  tacos de solomillo al ajo  rabo de buey

Pero es que los dados de solomillo también estaban en su punto, realmente jugosos y con suficiente ajo para darle un toque pero sin pasarse. Las tortillitas de camarones estaban como en Cádiz, la verdad, también de 10. La pringá, para quien no sepa lo que es, se trata de una tapa de aprovechamiento. Cuando en Sevilla se hace un cocido, la carne, el tocino y la morcilla que sobra se guarda para comerse después toda bien mezcladita (casí como si de un paté se tratara) y untada en pan. Son míticos los montaditos de pringá de la Bodeguita Romero. Si alguna vez vais a Sevilla, tenéis que probarlos. Por último os diré que  se puede (y se debe) mezclar la pringá con bechamel casera recién hecha para hacer croquetas. Os aseguro que se convertirán en vuestras croquetas favoritas desde el momento en que las probéis. Sobre todo si sois carnívoros y si vuestro paladar es más bien tradicional.

caña de crema y tapón de lleida  chocolate con pan y aceite de oliva  helados

Por supuesto probamos los postres. Sinceramente fue lo que menos me llamó la atención. Soy bastante golosa pero aún así la próxima vez pediré más tapas y medias raciones en vez de postre. El helado no lo probé y sinceramente no recuerdo de qué era pero Estefanía y David dijeron que estaba muy bueno. Yo me pedí pan con chocolate y aceite de oliva. Estaba rico pero tampoco me pareció tan especial como me lo imaginé en mi cabeza.

El repostero caprichoso se tomó un postre del que tampoco recuerdo el nombre (creo que fue por culpa de las dos botellas de vino.  Para esas alturas ya no estaba tomando apuntes…). Lo que sí recuerdo es que era como un bizcocho con forma de tapón sobre una cama de una crema que tenía muy buena pinta pero que tampoco le impresionó mucho al repostero. Creo que el postre que más nos gustó fue la caña de crema. Su tamaño así, pequeñito, es perfecto para quitarte el antojo de dulce y la verdad que el hojaldre estaba fresco y crujiente. Muy bueno.

Me gustó mucho la Alta Taberna Paco Meralgo porque me recordó a mi tierra y porque la calidad de la cocina y del servicio son muy buenas. Sin embargo se me sale de presupuesto. Lo considero algo caro, pero claro, cada vez me doy más cuenta de que los bares de tapas en Barcelona son caros. Así que dejaré las tapas para cuando vaya a Andalucía a visitar a mi familia y en Barcelona invertiré más en cocina exótica (india, japonesa, venezolana, cubana, etc) que es más difícil de encontrar en Sevilla. Pero a los nostálgicos de las tapas, os lo recomiendo.

 

 

 

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